
Existen cuatro vías principales por las que el humano se puede infectar: ingestión, contacto directo, inhalación e inoculación accidental, siendo la primera la que afecta principalmente a la población en general y donde las amas de casa son las que mayormente se infectan, las otras 3 vías se asocian a personas que manejan animales enfermos o sus productos como caballerangos, tablajeros, pastores, personas que elaboraron quesos artesanalmente, veterinarios, ordeñadores, laboratoristas, químicos, y otros.
En la actualidad se han descrito taxonómicamente nueve especies de Brucella; aisladas de ciertas especies animales, que pueden trasmitirla a ser humano (zoonosis) :
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B. abortus - vacas;
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B. melitensis - cabras,
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B. suis - cerdos;
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B. canis - perros,
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B. ovis - ovejas;